Veredicto sobre OpenSUSE
Finalmente, después de casi dos meses de uso, puedo escribir sobre OpenSUSE. La primera impresión que me dio fue de un sistema operativo pensado para usuario de casa, es decir, los iconos son lindos, hay programas gráficos para administrar casi cada aspecto de la PC, etc. etc. Lamentablemente esto que parecía color de rosas se fue cayendo a pedazos.
Primero, no hay foros tan completos (menos que menos en español) como de otras distribuciones (Debian, Ubuntu, por ejemplo) lo que hace difícil encontrar respuestas a nuestros problemas simplemente buscando en Google. Pero eso es menor; si uno se registra y pregunta en el foro, seguramente alguien le responderá.
El siguiente problema se me planteó con la instalación de paquetes. Yo venía acostumbrado al apt-get de Ubuntu, y de golpe me encuentro que tengo que entrar a internet, buscar el paquete, bajar, instalarlo. En fin, un poco más engorroso, pero podría haber funcionado. Lamentablemente algunos de los paquetes que busqué no estaban disponibles, o no resolvían dependencias, o cuando buscaba aparecían algunos con nombres idénticos y no había criterio aplicable para preferir uno u otro, salvo el que más arriba aparecía en la lista. Está bien, tuve paciencia un tiempo, me pregunto si todos los usuarios están dispuestos a perder tanto tiempo para instalar el aMule, por ejemplo.
El OpenOffice que instala por defecto es una versión desactualizada, no abre archivos de Office 2007, etc. etc. Lo mismo con el sistema de archivos, no ofrece ext4 y alguna que otra opción estándar en las demás distribuciones. No entendí (tampoco probé) si era posible cambiar el entorno gráfico fácilmente, pero por como está todo estructurado en el sistema operativo, me habría dado para pensar que habría sido muy difícil hacerlo.
Finalmente, en OpenSUSE da la sensación de que el administrador está partido en dos, cuando uno quiere hacer algo (cambiar el Salvapantallas, por ejemplo) nunca es claro a cuál debe recurrir, si a ese llamado Yast, o al otro... Y ni que hablar de la velocidad; es un poco tramposo, porque al OpenSUSE lo tenía instalado en un disco IDE, mientras que a los demás en discos SATA, pero de todas formas no creo que eso haya influido TANTO en el rendimiento.
Mi veredicto final: openSuse se instala fácil, es lindo visualmente (creo que bastante parecido a Windows) pero apenas se quiere hacer algo más se torna increíblemente complicado y falto de opciones. A alguien que está saliendo de Windows puede llegar a engañarlo, pensar que después de todo Linux no es tan diferente, pero los dolores de cabeza que me generó (especialmente con mi familia, también usuaria de la PC) no valen la pena.
Finalmente, la gota que rebalsó un poco el vaso fue la no-detección del iPod. No podía siquiera desmontarlo una vez conectado. Entonces pensé: vamos a darle una oportunidad a Debian, seguro será una buena experiencia. Lo instalé, enchufé el iPod y en seguida se abrió el administrador de música preguntándome qué quería hacer, si sincronizarlo, etc. Pero eso es otra historia.
OpenSUSE
Hasta ahora venía usando Ubuntu ya que se instalaba rápido y funcionaba casi como quería, hasta que me empezaron a aparecer ciertos problemas de compatibilidad con mi disco rígido, mother o lo que fuera. Empecé a buscar otras distribuciones hasta que llegué a OpenSUSE. Esta es una distribución patrocinada por Novell y que tiene en mente la popularización de Linux.
La instalación de OpenSUSE fue bastante sencilla, aunque sólo conseguí que anduviera la instalación desde DVD, las opciones desde CD o desde Internet no funcionaron; mi pendrive estaba lleno, así que tampoco pude probar esta alternativa. El paso a paso es gráfico y tiene una ventaja respecto de la instalación de Ubuntu: Deja seleccionar qué paquetes copiar al disco duro.
Tardó varios minutos (quizás demasiados) en completarse, pero no hubo mayores inconvenientes. El inicio de sesión es simple y la primera impresión que tenemos (por lo menos con la versión Gnome) es que se esforzaron bastante para hacerlo ver como Windows, pero con el backend Linux. Todo funciona de maravilla, copiar los archivos que tenía en Ubuntu al nuevo sistema operativo fue muy rápdo, recuperar Thunderbird, Mozilla, etc. Lo único que se extraña son los repositorios; si bien openSuse tiene le herramienta zypper, similar a la apt-get, la cantidad de programas disponibles parece bien menor. Lo que sí tiene es una versión web para buscar software, pero tuve algunos problemas con dependencias (por ejemplo del Exaile.)
Sin dudas tendré que seguir explorando un poco más este sistema operativo, pero creo que para alguien muy acostumbrado a Windows, pasar a openSolaris es un salto no tan grande en aspecto, pero uno enorme en calidad, estabilidad y seguridad. De ahora en adelante no creo sigan leyendo post del estilo "Cómo solucionar XXX en Ubuntu" sino "Cómo solucionar XXX en openSUSE."
Eligiendo una distribución de Linux
Como dije en el post anterior, una de las cosas más importantes al decidir instalar Linux en una computadora, es elegir la distribución que queremos. Para los que no recuerdan (o no leyeron) una distribución es un conjunto de aplicaciones (entorno gráfico, administración de impresoras, redes, etc. etc. etc.) que se construye alrededor del núcleo Linux.
De las que cité en el post anterior: Ubuntu, Gentoo, Fedora, Debian, Slackware (no son las únicas) tuve contacto sólo con Gentoo, Fedora y Ubuntu.
