Descubriendo Linux Construyendo a partir de experiencias

9nov/110

Gnome 3, visión después de 2 semanas de uso

Hace unas semanas decidí abandonar Ubuntu y probar Fedora. Más que nada me había cansado de los metapaquetes que me obligaban a tener instalado soporte para Bluetooth en una PC que no lo tiene, etc. (buscaba una excusa para hacerlo y la encontré así.) Por defecto Fedora 15 viene con Gnome 3, la versión más reciente del gestor de escritorio para Linux. Después de más de casi tres semanas de uso acá van algunas de mis opiniones.

A primera vista puedo decir que es lindo y sobrio. Una sola barra no muy ancha en la parte superior con el reloj al medio; a la derecha vemos algunos íconos (conexiones de red, estado del chat, batería) y a la izquierda un texto que dice "Actividades". El resto del escritorio es utilizable (una ventaja con respecto a la versión anterior, en la que se perdía mucho espacio con una barra superior y una inferior).

Al llevar el ratón arriba a la izquierda (no hace falta clicar) se nos muestran mini-ventanas de todas las aplicaciones que tenemos abiertas (como en la imagen que abre el post). A la izquierda una barra personalizable nos muestra links a los programas que queramos. Desde ese menú se puede navegar a través de las aplicaciones y las herramientas del sistema (no es un menú desplegable como los de antes sino que ocupa toda la pantalla).

La integración con el chat (aunque no la probé demasiado) es bastante útil y bien fluida. Las conversaciones nos aparecen desde la parte inferior, como pequeños globos, lo cual nos permite verlas sin tener que cambiar de ventana o con el riesgo de que no veamos que alguien nos escribe. De alguna manera me da esta sensación de que logro trabajar de una manera un poco más ordenada.

La primera impresión que tuve al comenzar a interactuar con Gnome 3 fue que, si bien el cambio es inmenso, resulta bastante intuitivo en el momento de romper el hielo y una vez que se comienzan a aprender atajos del teclado y a organizar el trabajo en base a la nueva propuesta, todo es más cómodo y eficiente. Hacer una búsqueda rápida es fundamental para aprendernos las cosas útiles. Podemos organizarnos en áreas de trabajo rápidamente arrastrando las ventanas; podemos hacer zoom en las vistas previas de las aplicaciones que corren, en fin, todo me resultó simplemente cómodo.

Sin embargo no todo es color de rosas. La primera cosa que me llamó la atención es que no encontraba una forma gráfica de apagar la PC sin desloguearme; como tengo la costumbre de hacer casi todo desde la consola, no lo había notado hasta que presté la PC; sólo se permite suspender. Googleando un poco, encuentro que si se presiona la tecla alt luego de clicar sobre el nombre de usuario (desplega un menú con posibilidades de la sesión) el mensaje de "suspender" se transforma a "apagar"; pero de todas maneras no deja hibernar.

Lo mismo con los botones de maximizar y minimizar ventanas; simplemente no aparecen. De nuevo, mi costumbre es maximizar haciendo doble clic sobre la barra, así que no fue un impedimento hasta que me lo mostraron. Lo que sí me resutló molesto es que la ventana que permite ejecutar comandos (Alt+F2) es más simple de lo que esperaba; no autocompleta en base a comandos ingresados anteriormente y no permite ejecutar en la terminal.

Las opciones de configuración son realmente básicas. Por ejemplo si ejecutamos el gestor de energía, no tenemos opciones para notebook (qué pasa cuando se cierra la tapa, si estamos con batería o enchufados, etc.) Tampoco da muchas opciones para una PC de escritorio, pero convengamos que el ahorro de energía es crucial en una notebook mientras que en una desktop se tratará más de una actitud verde.

Primero, para un usuario intermedio (es decir, aquel que se preocupa por configurar la PC como le gusta, etc.), que quizás está dando sus primeros pasos fuera de Windows, creo que Gnome 3 se le presentará a primera vista con grandes obstáculos. No digo que no sea nada que no encuentre solución con una pequeña búsqueda en Google (ya iré escribiendo pequeñas guías a medida que me vayan surgiendo problemas), pero es una primera impresión negativa: yo esto lo hacía antes en 4 clics, ahora tengo que buscar, instalar paquetes, reiniciar Gnome, etc. etc.

Segundo, tuve la oportunidad de prestar mi computadora a gente acostumbrada a Windows. El hecho de que no hubiera un botón con un ícono en la parte inferior izquierda ya generaba un poco de desconcierto. Y una vez que lograba desplegar la ventana de aplicaciones, sobre todo si ya había aplicaciones corriendo (y que aparecen en un preview bastante simpático), pude notar que no les resultaba realmente trivial darse cuenta de dónde apretar para lanzar el navegador.

Mi veredicto final es mixto. Como usuario regular de Linux (en diferentes distribuciones, casi siempre con Gnome, ocasionalmente con LXDE o XFCE) creo que esta versión de Gnome es un gran paso hacia adelante. Sin efectos visuales despampanantes (no se trata de un cubo donde cada cara muestra un escritorio diferente y va rotando, etc.) creo que logran generar un área de trabajo más ordenada y donde es fácil interactuar y darse cuenta de lo que hay que hacer. Para usuarios muy acostumbrados al tema de las ventanas, la barra de tareas y demás, quizás pueda ser un salto de paradigma demasiado grande (no quiero decir que no se pueda dar). Quizás la nueva versión de Windows 8 apunte también en esta misma dirección, aunque desconozco completamente.